La Subbética es una comarca constituida por catorce municipios y situada al sur de la provincia de Córdoba, en pleno corazón de Andalucía. Su ubicación geográfica en el centro de nuestra región, le permite estar a una hora de la Costa del Sol, Córdoba, Granada y Jaén, distando de Sevilla menos de dos horas.
El viajero llegado a la Subbética tiene la posibilidad de encontrarse con una comarca llena de alicientes turísticos, donde su Parque Natural y espacios protegidos menores, su patrimonio histórico-artístico , sus yacimientos aqueológicos, su vía Verde, su artesanía y sus tradiciones populares reflejan junto a su gastronomía autóctona la riqueza de unos pueblos abiertos al visitante.
Encinas Reales actúa de puerta meridional de la Subbética, canalizando la ruta de Córdoba a la Costa del Sol, constituyéndose de esta forma en una de las travesías más frecuentadas llegado el verano.
Su término municipal engloba la aldea de Vadofresno, que ofrece al viajero interesantes vistas sobre el río Genil en un punto muy próximo al embalse de Iznájar.
Almedinilla es el último pueblo hacia el sur, en el límite de la Provincia con las de Granada y Jaén. Se encuentra en una comarca que ayer fue zona de paso y frontera entre las distintas Andalucías.
Es mucho lo que sugiere una visita tranquila y reposada por Almedinilla, mucho, distinto e interesante, que se convierte en una sorpresa permanente, recorriendo un lugar donde los pasos del tiempo han dejado huellas que ya son parte de todos nosotros.
Localidad situada en la parte más meridional de la Subbética, limita con la provincia de Málaga, distando 40 kms. De dicha capital. Su nombre proviene de Palencia, debido los numerosos palentinos que estuvieron en el municipio desmontando encinas y haciendo carbón durante el s. XIII, en plena reconquista.
Palenciana destaca por su arquitectura popular con la presencia de calles blanqueadas, celosías y rejas altas y bajas.
Zuheros pequeño pueblo cordobés declarado Bien de Interés Cultural en su categoría de Conjunto Histórico-Artístico, gracias a su impecable estado de conservación, es reconocido como uno de los pueblos más pintorescos de Andalucía.
Se encuentra enclavado en pleno Parque Natural de las Sierras Subbéticas, dónde se pueden realizar diferentes y variadas actividades deportivas; y dónde localizamos la famosa Cueva de los Murciélagos.
Luque, uno de los pueblos más antiguos de la comarca, se encuentra protegido por la vigilancia de su castillo nazarí, antigua fortificación conocida popularmente como 'el Venceaire'.
Conserva restos de monumentos, megalíticos, relevando su pasado prehistórico, actualmente, su atractivo reside tanto en su paisaje natural como en sus principales monumentos.
A Lucena se la denominó La Perla de Sefarad, debido a su importante actividad económica, y sobre todo a su Universidad Hebraica, no en vano se auto proclamó república teocrática judía en el siglo XII.
Otro hecho histórico significativo el que Boabdil 'El Chico', último rey nazarí de Granada, estuvo prisionero en el Castillo del Moral, actual sede la Oficina de Turismo y del Museo Arqueológico de la ciudad.
En el centro de la comarca, aportando la mayor parte de su termino municipal al Parque Natural de las Sierras Subbéticas, nos encontramos Carcabuey, pequeño pueblo olivarero que nos recibe bajo las faldas de sus castillo roquero, inexpugnable bastión y punto defensivo que durante siglos, ha servido para proteger las tradiciones, el tipismo, el sosiego... de un pueblo, que se niega a abandonar sus hondas raíces en pro de la uniformidad y que acoge al visitante con los brazos abiertos.
La villa que debe su nombre a la esposa del capitán de Fernando III, D. Alvar Pérez de Castro, Dª Mencia López de Haro, se encuentra rodeada por la Sierra Subbética y en sus alrededores encontramos yacimientos arqueológicos de especial importancia, parte de cuyos hallazgos pueden ser contemplados en su Museo Histórico-Arqueológico. La localidad fue inmortalizada por el escritor Juan Valera, y cuyos textos forman la 'Ruta Valeriana', que recorre por la villa, los rincones más recreados por el ilustre escritor.
Rute, vive con la sierra a sus espaldas y un mar de olivos a sus pies. Hermosa villa que recibe al viajero con el aroma de sus anisados y el sabor de sus riquísimos dulces de Navidad, constituyendo las destilerías de anís una tradición de gran solera que lo ha hecho famoso a lo largo de nuestra geografía. Su ubicación, prácticamente equidistante de cuatro capitales andaluzas, hace de Rute un destino perfecto para disfrutar el tiempo de ocio.
Te invitamos descubrir uno de los pueblos más bellos de Andalucía: Priego de Córdoba. Caminar por sus calles, plazas y rincones, nos descubrirán un pasado rico y diverso, un pasado que legó tan magníficas huellas que el visitante pasea por la historia al descubrir sus monumentos.
Una ciudad sorprendente de una belleza sin igual, con gentes y paisajes para el recuerdo, como para tu recuerdo será la estancia entre nosotros.
Situado al suroeste de la provincia de Córdoba, en el limite con la de Málaga, donde se inicia el Surco Intrabetico.
Benamejí se caracteriza por el trazado renacentista de sus anchas y rectas calles.
La población se presenta asomada a su 'Grieta', fenómeno geofísico de corrimientos de tierras que depara un magnífico mirador sobre el soto del río Genil, de gran riqueza ecológica y paisajística.
El destino quiso hacer de esta población un lugar privilegiado para el estudio de esa etapa de transición como fue la Protohistoria.
Con apenas novecientos habitantes -lo que lo convierte el municipio más pequeño de la comarca- Fuente Tójar pertenece a esos núcleos rurales donde la blancura y el sosiego son claros condicionantes del espíritu abierto y apacible de sus moradores. Un paseo por este pueblo nos llevará a discurrir por sus sinuosas calles y casas escalonadas, descubriendo sus recónditas plazuelas.
Situada en el extremo sur de la provincia, está rodeada por el embalse que lleva su nombre. La villa, está enclavada en lo alto de un cerro, y parece una isla que emerge de las aguas que la rodean, uniéndose a tierra firme a través de los puentes.
Cuenta con una veintena de aldeas que se reparten por todo su término, cada una de ellas con propias tradiciones y costumbres, haciendo de Iznájar un lugar de especial riqueza cultural y patrimonial.